Jueves 29 de Octubre de 2009
Extirpación de próstata se realizó en la Clínica Indisa:
Robot cirujano hizo su primera operación en Chile
Más precisión, menos dolor y una recuperación más rápida se consigue con el sistema conocido como Da Vinci.
Paula Leighton N. Un hombre de 65 años que requería una extirpación total de la próstata fue el primer paciente operado en Chile por un robot.
La intervención se realizó ayer en la Clínica Indisa, centro que inauguró con este procedimiento el primer Centro de Cirugía Robótica del país.
El sistema, conocido como Da Vinci, es uno de los cerca de 1.500 de este tipo actualmente en uso en el mundo.
Lejos de parecer un humanoide, Da Vinci es más bien un pilar con cuatro brazos robóticos de alta precisión. Tres de ellos tienen en la punta diminutos instrumentos que cortan, sujetan, cauterizan o suturan.
El cuarto porta una microscópica cámara que muestra al médico el campo en el que se está interviniendo. De forma similar a la laparoscopia, los instrumentos se introducen a través de pequeños orificios en el abdomen.
A metros del robot está el cerebro que comanda el sistema: un cirujano de carne y hueso.
Ayer, ese lugar lo ocupó el urólogo Vipul Patel, del Florida Hospital (EE.UU.). Sentado en una consola, él tiene una visión en 3D del interior de su paciente amplificada en 20 veces.
Desde 2001, Patel ha hecho 3.200 cirugías robóticas de próstata. Y se nota.
Sus manos y pies se mueven suavemente, pero con agilidad y sincronía, como si dirigiera una orquesta. Cada movimiento que hace desde la consola se transmite al robot, que lo ejecuta en el paciente. Patel opera en calcetines, porque incluso con los pies se envían comandos al Da Vinci.
"El robot elimina los temblores de la mano, lo que permite mayor precisión. Además, su instrumental gira en 360°, a diferencia de las muñecas de un cirujano, que lo hacen en 230°", destaca el doctor Octavio Castillo, urólogo y jefe del Centro de Cirugía Robótica de Indisa.
Patel cuenta a El Mercurio que "en EE.UU. la cirugía de próstata ya no se hace con laparoscopía, sino con robots. Y la razón es que es mucho mejor para el paciente: facilita operar en condiciones anatómicas difíciles, los instrumentos son más precisos y el cirujano tiene visión tridimensional de lo que está operando, a diferencia de la laparoscopía, donde se ve en una pantalla convencional".
El doctor Castillo agrega que si bien la intervención en Chile podría costar 30% más que la técnica tradicional, el costo se compensará con una hospitalización más corta (48 horas vs.10 días) y una licencia de 20 días en ves del mes y medio que toma la cirugía abierta".
Aunque en el mundo el robot lleva la delantera en urología, su uso se está ampliando a ginecología, cardiología y cirugía pediátrica y de obesidad, entre otras especialidades. Cirujanos chilenos ya están entrenándose para comenzar a usarlo, lo que se estima ocurrirá a partir de diciembre.
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